INCADE Instituto de Dermatología y Cirugía Estética

BLOG INCADE nace con el propósito de informar acerca de tratamientos de Dermatología, Cirugía estética, Plástica y reparadora y Láser Estético y Médico y otras fuentes de luz de una forma médica, rigurosa y veraz a los pacientes y a los médicos. Expondremos periódicamente detallada información relacionada con nuestra clínica, nuevos tratamientos y toda la actualidad medico-científica con artículos de investigación del sector. Contamos con su colaboración para seguir mejorando.

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jueves 21 de enero de 2010

Liposucción y lipoescultura


Las deformidades por acúmulos grasos localizados no tenían una solución quirúrgica aceptable hasta que ha aparecido la liposucción. Esta tècnica no es un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada a corregir aquellas regiones corporales en las que persisten acúmulos grasos que son habitualmente rebeldes a los regímenes dietéticos. Mediante esta técnica se puede aspirar grasa de distintas partes del cuerpo: caderas, muslos, rodillas, tobillos, brazos, abdomen, cara, etc. En algunas ocasiones, es complementaria a otras intervenciones, como el estiramiento facial, la abdominoplastia, etc.


Indicaciones
Los candidatos ideales para someterse a una liposucción son aquellas personas que, aun teniendo un peso relativamente normal, tienen acúmulos de grasa en áreas localizadas. Si usted posee un estado general de salud bueno, estabilidad psicológica y es realista en sus expectativas, será un buen candidato. Lo más importante para obtener un contorno final óptimo es poseer una piel firme y elástica (la piel que "cuelga" no se redistribuirá por el nuevo contorno corporal, y podría ser necesario algún procedimiento quirúrgico adicional para eliminar el exceso de la misma). La liposucción no está recomendada si se ha practicado recientemente una cirugía en la zona a tratar, si se tiene mala circulación en esa zona o si se padecen problemas cardiacos o respiratorios. Es importante saber también que la liposucción no mejora la celulitis. Aunque la liposucción mejore su apariencia y la confianza en uno mismo, no conseguirá que seamos otra persona o que nos traten de manera diferente. Antes de decidir si se va a realizar una liposucción, piense qué quiere conseguir y háblelo con su cirujano plástico.


Pretratamiento

Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará su estado general, los depósitos de grasa existentes y el tono y firmeza de la piel. Se le explicarán las métodos alternativos para mejorar el contorno corporal, como la abdominoplastia, y se discutirán las opciones o la combinación de procedimientos que se ajusten mejor a sus características. Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico le pueda mostrar las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas. También se le explicará cuál es el tipo de anestesia que se empleará, la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía y los costes de la intervención.

Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones específicas acerca de cómo debe prepararse para la intervención, y el lavado de la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas antes de que se vaya a practicar la cirugía. Un cumplimiento cuidadoso de estas indicaciones hará que la cirugía se realice en las mejores condiciones.

Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía, dándole normas sobre los alimentos y líquidos que debe tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos, vitaminas y suplementos de hierro. Si padece un resfriado o una infección de cualquier tipo, sobre todo si es de piel, la cirugía puede posponerse. Asegúrese, además, de que algún familiar o acompañante pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta y que, en caso necesario, puedan ayudarle un par de días.


Anestesia

Si el procedimiento no va a ser muy extenso, es decir, si la cantidad de grasa que se va a eliminar no excede la cantidad que su cirujano plástico considere adecuada, dependiendo de su salud y tamaño corporal, la cirugía, se podrá realizar con anestesia local más sedación. En algunos casos, se puede emplear anestesia epidural, la misma que se emplea para algunos partos. Si su cirujano plástico tiene previsto hacer liposucción de grandes zonas o tratar varias áreas distintas, se prefiere emplear anestesia general.


Intervención

Una liposucción suele durar entre 1 y 2 horas; pero el tiempo que se emplee puede variar, desde 30 minutos a varias horas, lo que dependerá del tamaño de la zona y de la cantidad de grasa a extraer. Inicialmente, se realiza una pequeña incisión, suficiente como para poder introducir un tubo hueco denominado cánula de liposucción. El otro extremo de esta cánula se une a una máquina que produce el vacío, o a una jeringa especial. El cirujano mueve la cánula entre los depósitos grasos situados bajo la piel, rompiendo la grasa y succionándola. A veces, es necesario realizar incisiones adicionales para eliminar todos los depósitos de grasa. Si el procedimiento se realiza bajo anestesia local, puede sentir alguna vibración o fricción.

Siempre existe la posibilidad de que se presenten complicaciones, que dependen de la anestesia, del tipo de intervención y del propio paciente, que le serán explicadas en la consulta, como la infección o las reacciones anestésicas. Cuando este procedimiento es realizado por un cirujano plástico cualificado, las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después de la cirugía.


Hospitalización

La liposucción se realiza en quirófano, dentro de la clínica. La liposucción no debe realizarse en consultas o habitaciones puesto que no disponen de las condiciones de asepsia y equipación mínimas. Muchas veces se realiza en régimen ambulante, sin que sea necesario el ingreso. En liposucciones muy extensas puede ser necesario un ingreso de 2 ó 3 días.


Postintervención

Tras la cirugía, en algunas ocasiones se colocan bajo la piel, durante 2 ó 3 días, tubos de drenaje para que disminuya la posibilidad de que se acumulen fluidos. Para controlar el hinchazón y el sangrado y para ayudar a la piel a que se adapte al nuevo contorno, se colocará una faja, medias o vendaje elástico, sobre la zona tratada, que suele ser necesario llevar durante 2 ó 3 semanas; pasado este tiempo, durante unas semanas más, sólo por el día, siempre de acuerdo con las instrucciones del cirujano plástico. También pueden administrarse antibióticos para prevenir una posible infección. No espere tener un aspecto óptimo justo después de la cirugía; además, se encontrará más pesada debido a los fluidos que se le administran. Las áreas liposuccionadas estarán hinchadas y con hematomas, y puede sentir quemazón. El dolor puede aliviarse con la medicación que prescriba su cirujano plástico. La pérdida de sensibilidad en la zona tratada es temporal.

La curación es un proceso gradual. Para prevenir que no se formen trombos venosos en las piernas, su cirujano plástico le indicará que comience a caminar tan pronto como le sea posible; pero no realice actividades intensas en 2 ó, a veces 4, semanas. Los puntos serán retirados entre los 5 y 10 días posteriores al tratamiento, y podrá volver a trabajar cuando hayan transcurrido 2 ó 3 días o, como mucho, tras 2 semanas, a contar desde la intervención, dependerá de la extensión de la liposucción y de lo que su cirujano considere conveniente. La hinchazón y los hematomas desaparecerán en el primer o segundo mes tras la liposucción; sin embargo, una ligera inflamación podría mantenerse 6 o más meses.


Resultados

La liposucción es una técnica muy efectiva para proporcionar un nuevo contorno corporal con cicatrices muy pequeñas. Los resultados pueden ser permanentes, siempre y cuando mantenga una dieta adecuada y practique ejercicio periódicamente. Si usted gana peso lo hará de manera más homogénea y no sólo en los depósitos localizados de grasa. La mayoría de los pacientes están muy satisfechos con los resultados; pueden utilizar ropa más variada y se sienten más satisfechos con su cuerpo. Siempre y cuando sus expectativas de futuro sean realistas, se sentirá feliz con su nueva silueta.

La utilización de esta técnica es compleja y precisa un entrenamiento adecuado. Los resultados obtenidos dependen de cada paciente y deben ajustarse a la realidad. Ninguna de las explicaciones que se exponen en esta sección sustituyen la información de un cirujano plástico.

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lunes 9 de noviembre de 2009

El rejuvenecimiento cutáneo



Incade y Lasermèdic son dos centros que se encuentran en la Clínica Tres Torres de Barcelona, especializados en dermatología, oncología cutánea, cirugía plástica y medicina antienvejecimiento, y poseen una de las primeras plataformas láser de Europa. En la clínica trabajan profesionales especialistas en dermatología, cirugía plástica y en láser médico-quirúrgico dedicados a la resolución y tratamiento de diferentes problemas dermatológicos y estéticos.

¿Qué es el rejuvenecimiento cutáneo Dr. Brualla?
El rejuvenecimiento cutáneo reúne un conjunto de técnicas estéticas encaminadas a mejorar y suavizar los efectos que se producen con los años y el sol sobre nuestra piel. Hay dos vías en el rejuvenecimiento cutáneo. Una es el rejuvenecimiento cutáneo ablativo y quirúrgico, en el que se emplean técnicas que precisan una recuperación más prolongada y cuidados posoperatorios importantes. En este grupo destacan: el lifting quirúrgico, la blefaroplastia, la liposucción, el aumento y disminución de mamas, entre las más frecuentes, y las técnicas de resurfacing con láser de CO2 y Erbium YAG. Otra es el rejuvenecimiento cutáneo no ablativo, en el que se utilizan técnicas no quirúrgicas que permiten compaginar el trabajo y la vida cotidiana sin período de recuperación y con resultados espectaculares.

¿Qué tratamientos se emplean en el rejuvenecimiento cutáneo no ablativo?
Poseemos una plataforma de láseres y otras fuentes de luz que abarcan todos los tratamientos que se pueden realizar en la actualidad (aprobados por las sociedades española y americana de Dermatología y Cirugía Plástica. Los tratamientos incluyen equipos de láser y otras fuentes de luz como el IPL (la luz pulsada intensa para el tratamiento de la piel envejecida...), los LEDS (diodos emisores de luz, para el skin-fitness), la radiofrecuencia, el láser de colorante pulsado (para las rojeces de la cara, escote...), el láser de NdYAG junto con la escleroterapia (para las varices), la depilación por láser, etc. En estos tratamientos normalmente se realizan de tres a seis sesiones separadas por un mes y se combinan entre ellos muchas veces con mejores resultados. También podemos combinar técnicas dermocosméticas de gran eficacia como la eliminación de arrugas con VISTABEL, la utilización de técnicas de relleno (para labios, arrugas profundas y surco nasolabial), los peelings, la microdermoabrasión, el tratamiento dermatológico del acné y sus cicatrices, el tratamiento médico-quirúrgico para la calvicie... Lo común en estas técnicas y otras son su baja agresividad y alta eficacia que permiten compaginarlas con la vida cotidiana.

¿Qué novedades podría adelantarnos para este año?
Uno de los nuevos procedimientos que hemos incorporado es el de dos equipos de láser fraccionado para el tratamiento de arrugas, cicatrices, manchas cutáneas... Se realizan de tres a seis sesiones solo o en combinación con otros equipos, separadas cada cuatro semanas sin período de recuperación que permiten la vida laboral normal y tienen resultados espectaculares. Otro sistema es el de radiofrecuencia facial (lifting sin cirugía, contorno de los ojos, patas de gallo...) y corporal (hemos incorporado un equipo para la flacidez del cuerpo). Se realiza una sesión en la cara y de tres a seis sesiones en el cuerpo (glúteos, brazos, abdomen, cuello...) consiguiendo la reafirmación y formación de colágeno nuevo en las zonas tratadas. Existe una variedad tecnológica que permite combinar equipos de láser y otras fuentes de luz en diferentes sesiones, pero los mejores resultados sólo se consiguen en combinación de los mejores equipos y en manos de buenos profesionales.

¿Quería añadir algo más?
Siempre que deseen información dermatológica científica y veraz acudan a su dermatólogo y cirujano plástico que les informará de los tratamientos, sus indicaciones, sus contraindicaciones, otras opciones terapéuticas y la mejor opción estética.

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jueves 29 de octubre de 2009

Rinoplastia. Cirugía estética de la nariz y el mentón



Con el término rinoplastia --que proviene etimológicamente del griego rhis, rhinós, nariz, y plasso, modelar- se denomina al arte quirúrgico de ?moldear? o ?dar forma? a la nariz: corrigiendo su anchura, reduciendo las aletas nasales o elevando y afilando la punta nasal.
La intervención puede incluir varias maniobras quirúrgicas, como el limado del dorso, las fracturas de los huesos nasales para estrechar la nariz, retocar el tabique nasal ?lo que se conoce como septoplastia-, aumentar el caudal de aire que entra en la fosa nasal u obtener cartílago con el que remodelar la punta o el dorso de la nariz, etc.

En cada caso, dependiendo de la morfología nasal de cada paciente, antes de practicar la cirugía, se determina cuáles de estas maniobras deben ser aplicadas. Las maniobras elegidas serán explicadas con claridad por su cirujano plástico para hacer más comprensible el tratamiento propuesto.

No se trata de una cirugía extremadamente complicada, pero requiere una experiencia y entrenamiento del cirujano plástico en este campo y una adecuada colaboración del paciente. Cada maniobra quirúrgica conlleva a una finalidad determinada y, según el paciente, se establecerá una u otra, con el fin de conseguir, mediante la remodelación de la nariz, que sus facciones armonicen.

Indicaciones
La intervención de rinoplastia se puede realizar en cualquier persona adulta que presente una alteración de la morfología natural de la nariz, si bien la edad más habitual se enmarca entre 18 y 40 años.

El paciente ideal es un hombre o mujer joven, sano física y mentalmente, que tenga una nariz grande (rinomegalia) y que desee armonizar la anatomía de su cara; no obstante, a partir de los 40, este tipo de cirugía rejuvenece el rostro. En general, esta cirugía es muy satisfactoria, pero, debido a la variabilidad de las características personales, se debe individualizar cada caso y estudiar cuidadosamente la indicación, la técnica y la actitud terapéutica adecuada en cada paciente.

Una nariz no solamente se interviene quirúrgicamente por motivos estéticos, también existen motivos reparadores. La desviación nasal, con o sin obstrucción de la entrada del aire, ocurrida después de un traumatismo importante, es una secuela incómoda que puede limitar la vida de una persona. Gracias a la cirugía plástica, estas alteraciones nasales postraumáticas se pueden corregir de una forma satisfactoria, mejorando la deformidad nasal existente y la funcionalidad del órgano.

Pretratamiento
Debe informar a su cirujano si toma alguna medicación, si fuma y si tiene alergia a algún medicamento. Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones específicas acerca de cómo debe prepararse para la intervención, dándole normas sobre los alimentos y líquidos que debe tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos y vitaminas y el lavado de la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas antes de que se vaya a practicar la cirugía. Un cumplimiento cuidadoso de estas indicaciones hará que la cirugía se realice en las mejores condiciones.

Anestesia
En las intervenciones de nariz se acostumbra a utilizar anestesia general, ya que mantiene al paciente relajado y dormido totalmente, con ausencia completa de dolor, y además se tiene controlada la vía aérea, algo que es de importancia trascendental para el desarrollo operatorio.
La anestesia general permite al cirujano actuar con mayor tranquilidad y, especialmente, a la persona que se va a intervenir le proporciona una inestimable seguridad. En algunas ocasiones se pueden realizar intervenciones con anestesia local y sedación. En este tipo de técnica anestésica se mantiene la zona a intervenir dormida mediante la infiltración de un anestésico local y, conjuntamente, se administra un fármaco sedante por vía endovenosa que permite al paciente un estado de relajación y confort que hacen más agradables el tiempo operatorio.
La decisión del tipo de anestesia depende de las preferencias del paciente, pero la decisión final siempre corresponde al médico.

Intervención
La decisión quirúrgica de realizar una rinoplastia abierta o cerrada, aunque depende del cirujano y del tipo de nariz, se toma siempre contando con la opinión del paciente.
La rinoplastia abierta se realiza a través de la columneta (zona anterior del tabique nasal), siendo la cicatriz muy poco apreciable estéticamente a los pocos meses, mientras que la rinoplastia cerrada se hace a través del vestíbulo nasal (por dentro de la nariz) y es invisible. Habrá casos en los que esté más indicada la rinoplastia cerrada y habrá otros donde lo esté la abierta. Sea como fuere, se valora cuál es la más aconsejable para cada tipo de paciente con vistas a que el resultado sea el más satisfactorio. En aquellas ocasiones en que sea necesario reducir los orificios nasales, se producirán cicatrices externas adicionales, independientemente de la técnica empleada (abierta, cerrada), que quedarán no obstante camufladas en los pliegues naturales de las narinas.

La rinoplastia, como toda intervención quirúrgica, comporta la aceptación de unos riesgos o posibles complicaciones. Si bien dichas complicaciones son poco habituales, el paciente debe conocer cuáles son, entenderlas completamente y asumirlas mediante la firma del Consentimiento Informado, documento escrito por el médico en el que se da una explicación de la intervención que se le va a practicar y de los riesgos que se pueden presentar a consecuencia de dicha intervención.

En cirugía estética, se debe tener en cuenta que se remodela una nariz ya existente, y no se trata de hacer una nariz una nariz ?a la carta?. En los casos en que el resultado no es el esperado, que pueden variar del 5 al 10%, se puede realizar algún pequeño retoque posterior hasta conseguir que sean satisfactorios.

Hospitalización
Normalmente, se permanece en la clínica la noche siguiente a la cirugía, dándose el alta al día siguiente.

Postintervención
Una tarea importante del paciente después de la cirugía consiste en cuidar su nariz.
El postoperatorio de la rinoplastia no requiere grandes cuidados. Durante los primeros días no se debe tocar la férula que se coloca sobre la nariz al finalizar la intervención, ni el taponamiento nasal (éste se retira a los 2 ó 5 días, según el caso); solamente se debe administrar tratamiento antibiótico profiláctico si el médico lo creyera conveniente.

Durante los primeros días la nariz y zonas adyacentes se encuentran inflamadas y con hematomas, pero a medida que pasa el tiempo van desapareciendo espontáneamente. La férula nasal se retira a los 7 ó 10 días, pero se debe tener especial cuidado en no sufrir traumatismo alguno, ya que ocasionaría fuerte dolor y una posible alteración de las estructuras intervenidas, deformando la nariz. También es necesario evitar la exposición al sol o a los rayos UVA a fin de evitar la inflamación y pigmentación oscura de la piel nasal.

El masaje suave con crema antiinflamatoria o crema hidratante facilita el drenaje linfático, y los lavados endonasales con suero fisiológico permiten una mayor lubricación de las fosas nasales y limpieza de la mucosa.

Resultados
El objetivo primordial de la rinoplastia no es cambiar la cara del/la paciente, sino que el defecto más destacado que éste tenga pase inadvertido y se mejore la armonía general de su rostro.
Los resultados de la rinoplastia dependen del nivel de exigencia y perspectivas previas del paciente y del cirujano. A los pocos días ya se aprecian los resultados, pero no es hasta pasado el primer año cuando éstos se consideran definitivos. Evidentemente, en la mayoría de los casos los resultados son excelentes y la satisfacción de la persona es muy alta cuando aprecia la mejora estética conseguida.

La adaptación al cambio es rápida, pero progresiva. Después de la operación, la nariz está inflamada, dolorida y con algún hematoma, por lo que el resultado no es apreciable de inmediato. Pero enseguida se aprecia claramente la mejora del aspecto de la nariz. La adaptación del paciente a su nariz intervenida y mejorada estéticamente le permite sentirse mejor y tener mayor confianza en sí mismo.

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Liposuccion y lipoescultura



Las deformidades por acúmulos grasos localizados no tenían una solución quirúrgica aceptable hasta que ha aparecido la liposucción. Esta tècnica no es un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada a corregir aquellas regiones corporales en las que persisten acúmulos grasos que son habitualmente rebeldes a los regímenes dietéticos. Mediante esta técnica se puede aspirar grasa de distintas partes del cuerpo: caderas, muslos, rodillas, tobillos, brazos, abdomen, cara, etc. En algunas ocasiones, es complementaria a otras intervenciones, como el estiramiento facial, la abdominoplastia, etc.

Indicaciones
Los candidatos ideales para someterse a una liposucción son aquellas personas que, aun teniendo un peso relativamente normal, tienen acúmulos de grasa en áreas localizadas. Si usted posee un estado general de salud bueno, estabilidad psicológica y es realista en sus expectativas, será un buen candidato. Lo más importante para obtener un contorno final óptimo es poseer una piel firme y elástica (la piel que "cuelga" no se redistribuirá por el nuevo contorno corporal, y podría ser necesario algún procedimiento quirúrgico adicional para eliminar el exceso de la misma). La liposucción no está recomendada si se ha practicado recientemente una cirugía en la zona a tratar, si se tiene mala circulación en esa zona o si se padecen problemas cardiacos o respiratorios. Es importante saber también que la liposucción no mejora la celulitis. Aunque la liposucción mejore su apariencia y la confianza en uno mismo, no conseguirá que seamos otra persona o que nos traten de manera diferente. Antes de decidir si se va a realizar una liposucción, piense qué quiere conseguir y háblelo con su cirujano plástico.

Pretratamiento
Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará su estado general, los depósitos de grasa existentes y el tono y firmeza de la piel. Se le explicarán las métodos alternativos para mejorar el contorno corporal, como la abdominoplastia, y se discutirán las opciones o la combinación de procedimientos que se ajusten mejor a sus características. Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico le pueda mostrar las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas. También se le explicará cuál es el tipo de anestesia que se empleará, la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía y los costes de la intervención.

Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones específicas acerca de cómo debe prepararse para la intervención, y el lavado de la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas antes de que se vaya a practicar la cirugía. Un cumplimiento cuidadoso de estas indicaciones hará que la cirugía se realice en las mejores condiciones.

Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía, dándole normas sobre los alimentos y líquidos que debe tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos, vitaminas y suplementos de hierro. Si padece un resfriado o una infección de cualquier tipo, sobre todo si es de piel, la cirugía puede posponerse. Asegúrese, además, de que algún familiar o acompañante pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta y que, en caso necesario, puedan ayudarle un par de días.

Anestesia
Si el procedimiento no va a ser muy extenso, es decir, si la cantidad de grasa que se va a eliminar no excede la cantidad que su cirujano plástico considere adecuada, dependiendo de su salud y tamaño corporal, la cirugía, se podrá realizar con anestesia local más sedación. En algunos casos, se puede emplear anestesia epidural, la misma que se emplea para algunos partos. Si su cirujano plástico tiene previsto hacer liposucción de grandes zonas o tratar varias áreas distintas, se prefiere emplear anestesia general.

Intervención
Una liposucción suele durar entre 1 y 2 horas; pero el tiempo que se emplee puede variar, desde 30 minutos a varias horas, lo que dependerá del tamaño de la zona y de la cantidad de grasa a extraer. Inicialmente, se realiza una pequeña incisión, suficiente como para poder introducir un tubo hueco denominado cánula de liposucción. El otro extremo de esta cánula se une a una máquina que produce el vacío, o a una jeringa especial. El cirujano mueve la cánula entre los depósitos grasos situados bajo la piel, rompiendo la grasa y succionándola. A veces, es necesario realizar incisiones adicionales para eliminar todos los depósitos de grasa. Si el procedimiento se realiza bajo anestesia local, puede sentir alguna vibración o fricción.

Siempre existe la posibilidad de que se presenten complicaciones, que dependen de la anestesia, del tipo de intervención y del propio paciente, que le serán explicadas en la consulta, como la infección o las reacciones anestésicas. Cuando este procedimiento es realizado por un cirujano plástico cualificado, las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después de la cirugía.

Hospitalización
La liposucción se realiza en quirófano, dentro de la clínica. La liposucción no debe realizarse en consultas o habitaciones puesto que no disponen de las condiciones de asepsia y equipación mínimas. Muchas veces se realiza en régimen ambulante, sin que sea necesario el ingreso. En liposucciones muy extensas puede ser necesario un ingreso de 2 ó 3 días.

Postintervención
Tras la cirugía, en algunas ocasiones se colocan bajo la piel, durante 2 ó 3 días, tubos de drenaje para que disminuya la posibilidad de que se acumulen fluidos. Para controlar el hinchazón y el sangrado y para ayudar a la piel a que se adapte al nuevo contorno, se colocará una faja, medias o vendaje elástico, sobre la zona tratada, que suele ser necesario llevar durante 2 ó 3 semanas; pasado este tiempo, durante unas semanas más, sólo por el día, siempre de acuerdo con las instrucciones del cirujano plástico. También pueden administrarse antibióticos para prevenir una posible infección. No espere tener un aspecto óptimo justo después de la cirugía; además, se encontrará más pesada debido a los fluidos que se le administran. Las áreas liposuccionadas estarán hinchadas y con hematomas, y puede sentir quemazón. El dolor puede aliviarse con la medicación que prescriba su cirujano plástico. La pérdida de sensibilidad en la zona tratada es temporal.

La curación es un proceso gradual. Para prevenir que no se formen trombos venosos en las piernas, su cirujano plástico le indicará que comience a caminar tan pronto como le sea posible; pero no realice actividades intensas en 2 ó, a veces 4, semanas. Los puntos serán retirados entre los 5 y 10 días posteriores al tratamiento, y podrá volver a trabajar cuando hayan transcurrido 2 ó 3 días o, como mucho, tras 2 semanas, a contar desde la intervención, dependerá de la extensión de la liposucción y de lo que su cirujano considere conveniente. La hinchazón y los hematomas desaparecerán en el primer o segundo mes tras la liposucción; sin embargo, una ligera inflamación podría mantenerse 6 o más meses.

Resultados
La liposucción es una técnica muy efectiva para proporcionar un nuevo contorno corporal con cicatrices muy pequeñas. Los resultados pueden ser permanentes, siempre y cuando mantenga una dieta adecuada y practique ejercicio periódicamente. Si usted gana peso lo hará de manera más homogénea y no sólo en los depósitos localizados de grasa. La mayoría de los pacientes están muy satisfechos con los resultados; pueden utilizar ropa más variada y se sienten más satisfechos con su cuerpo. Siempre y cuando sus expectativas de futuro sean realistas, se sentirá feliz con su nueva silueta.

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Aumento mamario



El aumento mamario, técnicamente conocido como mamoplastia de aumento, es un procedimiento quirúrgico destinado a mejorar el tamaño y la forma del pecho de la mujer en las siguientes situaciones: cuando la mujer piensa que sus pechos son demasiado pequeños y quiere mejorar su silueta; para corregir la reducción del pecho que se produce tras algunos embarazos, y para corregir una diferencia de tamaño entre las mamas, como un procedimiento reconstructivo tras cirugía de la mama.

Es posible aumentar el tamaño del pecho una o varias tallas mediante la introducción de una prótesis debajo de la mama.

Indicaciones
Los candidatos ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas y emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener con la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. Aunque no existe riego de que el aumento altere futuros embarazos, sí se debe saber que las mamas pueden volver a descolgarse algo tras un nuevo embarazo.

Pretratamiento
Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará el tamaño y la forma de las mamas, la firmeza de la piel y el estado general de salud de la paciente. Se realizará además una exploración de mamas y, en algunos casos, se solicitará un estudio mamográfico. Se explicará a la paciente las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y la forma que tendrán sus mamas y las opciones o la combinación de procedimientos que se adapten mejor a su caso. La paciente deberá exponer sus expectativas de manera sincera y franca para que el cirujano plástico pueda mostrarle las alternativas que existen para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas. También se le explicará cuál es el tipo de anestesia que se empleará, la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía y los costes de la intervención.

La paciente deberá contar si es fumadora o toma alguna medicación o vitamina, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar. Asímismo no ha de dudar en preguntar cualquier cuestión que se le plantee, especialmente aquellas relacionadas con sus expectativas sobre los resultados.

Anestesia
Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía, que incluirán normas sobre los alimentos y líquidos que ha de tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos, vitaminas y suplementos de hierro. Asegúrese, además, de que algún familiar o acompañante pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta, y que, si fuera necesario, le puedan ayudar un par de días.

La cirugía de aumento mamario se realiza bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación. Algunos casos muy determinados se pueden realizar bajo anestesia local más sedación.

Intervención
La cirugía de mamas se realiza en un quirófano, dentro de la clínica. El aumento mamario se realiza a través de una pequeña incisión que se coloca, dependiendo de la anatomía del paciente y de las preferencias de su cirujano plástico, alrededor de la areola, en el surco inferior del pecho o en la axila. La incisión se diseña para que la cicatriz resultante resulte casi invisible. Por medio de esta incisión se levanta el tejido mamario, se abre un bolsillo y se coloca la prótesis, directamente debajo del tejido mamario o debajo del músculo pectoral. El proceso dura entre 1 y 2 horas.

Existen unas posibles complicaciones, que dependen de la anestesia, del tipo de intervención y del propio paciente, que le serán explicadas en la consulta. Cuando este procedimiento es realizado por un cirujano plástico cualificado las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que se presenten complicaciones, como la infección o las reacciones anestésicas. Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después de la cirugía.

Hospitalización
Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente. La cirugía de aumento mamario es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, como en cualquier otra operación, pueden existir complicaciones y riesgos asociados.

Postratamiento
Tras la cirugía de mamas es normal que la paciente se encuente algo cansada unos días, pero podrá hacer vida casi normal en uno o dos días. La mayoría de las molestias se controla bien con la medicación prescrita por su cirujano plástico, aunque las mamas pueden doler un par de semanas. El vendaje o los apósitos serán retirados en unos días, siendo sustituidos por un sujetador especial que deberá llevar de la manera que le indique su cirujano. Es normal sentir ardor en los pezones en las dos primeras semanas. Los puntos se retiran a los 7 o 14 días; el edema no cede completamente hasta después de que han transcurrido 3 ó 6 semanas.

Tras serle practicado un aumento mamario podrá volver al trabajo en pocos días, dependiendo de la actividad que realice. Siga las instrucciones de su cirujano acerca de qué ejercicios puede realizar; en cualquier caso, evitará levantar objetos por encima de la cabeza en las siguientes 2 o 3 semanas. Sus mamas estarán más sensibles de lo normal durante este tiempo, por lo que puede ser conveniente que evite los contactos físicos excesivos hasta las 3 ó 4 semanas. Al principio las cicatrices estarán rosadas, aspecto que mejorará continuamente a partir de las 6 semanas. Los controles mamográficos, apropiados para cada mujer en función de la edad que tenga, pueden seguir realizándose, aunque se debe advertir que se llevan prótesis. La colocación de una prótesis no limitará su capacidad para dar de mamar si se queda embarazada, ni impedirá la realización de mamografías.

Resultados
Los resultados de un aumento mamario suelen ser muy gratos para la paciente. Las revisiones periódicas que le hará su cirujano plástico y, si le corresponden por su edad, las mamografías periódicas asegurarán que, si hubiese alguna complicación, ésta sea detectada a tiempo y solucionada. La decisión de someterse a un aumento mamario es algo muy personal que no todo el mundo tiene porqué entender; si usted está satisfecha, la intervención habrá sido un éxito.

No existe evidencia científica probada de que las prótesis provoquen cáncer de mama o enfermedades del tejido conectivo.

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Blefaroplastia. Cirugía plástica de los párpados



La cirugía de los párpados, técnicamente conocida como blefaroplastia, se aplica en la extracción de la grasa y el exceso de piel y músculo de los párpados superiores e inferiores. La blefaroplastia puede corregir la caída de los párpados superiores y las bolsas de los inferiores, características que hacen que parezcamos mayores y más cansados de lo que somos y que, en algunos casos, pueden interferir en la visión. Sin embargo, la blefaroplastia no elimina las "patas de gallo" u otras arrugas ni la caída de las cejas. Esta intervención puede realizarse de manera aislada o junto a otras cirugías estéticas de la cara, como el lifting cervicofacial o el lifting frontal.

Indicaciones
Los candidatos ideales para someterse a una blefaroplastia son aquellas personas que buscan una mejoría, pero no una perfección absoluta, en su apariencia. Si usted goza de un estado general de salud bueno, tiene estabilidad psicológica, y es realista en sus expectativas, será un buen candidato. Generalmente, los pacientes tienen 35 años ó más; pero, en algunos casos, cuando existe una tendencia familiar a tener bolsas, los pacientes son más jóvenes. La blefaroplastia mejorará su apariencia y la confianza en uno mismo, pero no conseguirá que cambiemos de aspecto o que los demás nos traten de manera diferente. Antes de decidir si se va a someter a una blefaroplastia, piense qué quiere conseguir y discútalo con su cirujano plástico.
En determinados casos, puede ser necesaria una revisión oftalmológica previa a la blefaroplastia.

Pretratamiento
La buena comunicación entre usted y su cirujano plástico es esencial. En la primera consulta se evaluará la visión y la producción de lágrimas, así como su estado general de salud. Debe informar a su cirujano si toma alguna medicación, si fuma y si es alérgico a algún medicamento. También debe decir si lleva gafas o lentillas y aportar, si es posible, su último examen oftalmológico. Se discutirá la posibilidad de operar los párpados inferiores, los superiores o los cuatro, y si es preciso asociar la intervención con algún otro procedimiento. Se le explicarán las técnicas y el tipo de anestesia que se emplearán, dónde se realizará la cirugía, los riesgos que corre y el coste de la intervención.

Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones específicas acerca de cómo debe prepararse para la intervención, dándole normas sobre los alimentos y líquidos que debe tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos y vitaminas y el lavado de la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas antes de que se vaya a practicar la cirugía. Un cumplimiento cuidadoso de estas indicaciones hará que la cirugía se realice en las mejores condiciones.

Anestesia
Dependiendo de si la intervención se realiza aislada o formando parte de otra operación, en general un estiramiento facial (lifting), se aplicará anestesia local o general.

Intervención
La blefaroplastia se realiza en quirófano y, por lo tanto, dentro de la clínica. Se suele utilizar anestesia local más sedación, o, menos frecuentemente, anestesia general, según lo que el cirujano considere oportuno. Si se realiza con anestesia local más sedación, el paciente se siente relajado y los párpados están insensibles al dolor; con anestesia general, el paciente permanecerá dormido todo el tiempo que dure la operación. La blefaroplastia suele durar entre una y tres horas, o más cuando se asocia a otras intervenciones. Si se va a actuar en los cuatro párpados, generalmente se empieza por los superiores. La mayoría de las veces las incisiones se colocan en las líneas naturales de los párpados superiores, y justo debajo de las pestañas en los inferiores; en algunos casos, pueden extenderse hacia las patas de gallo. A través de estas incisiones se separa la piel de la grasa y músculo subyacentes, extirpando el exceso de grasa y, en ocasiones, el exceso de piel y músculo. Las incisiones se cierran con suturas muy finas.
En otros casos, en pacientes jóvenes en los que sólo hay exceso de grasa, se puede realizar una blefaroplastia transconjuntival de los párpados inferiores; la incisión se practica en el interior del párpado inferior, no dejando cicatriz visible.

Siempre existe la posibilidad de que se presenten complicaciones, que dependen de la anestesia, del tipo de intervención y del propio paciente, que le serán explicadas en la consulta, como la infección o las reacciones anestésicas. Cuando este procedimiento es realizado por un cirujano plástico cualificado las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después de la cirugía.

Hospitalización
Normalmente, después de la cirugía sólo es necesario permanecer en la clínica unas pocas.

Postintervención
Tras la cirugía, se le aplicará una pomada en los ojos para lubrificarlos, y, en algunos casos, un vendaje suave. Puede tener molestias sobre los párpados; si las hubiera, se alivian fácilmente con la medicación que su cirujano le prescriba. Deberá mantener la cabeza elevada durante unos días después de la cirugía, y aplicarse compresas frías para que la inflamación y los hematomas disminuyan. Se le enseñará cómo lavarse los ojos y se le indicará si debe aplicarse colirios oftálmicos para mantener los ojos hidratados. Durante las primeras semanas puede notar un lagrimeo excesivo, hipersensibilidad a la luz y cambios temporales en la agudeza visual, como visión borrosa o doble. Durante las dos primeras semanas el cirujano plástico efectuará un cuidado seguimiento de su evolución. Los puntos de sutura se retiran entre los 2 días y la semana. El edema y los hematomas disminuirán gradualmente hasta desaparecer por completo, y comenzará a ver y a sentirse mucho mejor.

La mayoría de los pacientes que se someten a una blefaroplastia comienzan a leer o a ver la televisión en 2 ó 3 días. Sin embargo, no podrá ponerse lentillas, si las lleva, hasta que hayan transcurrido dos 2 semanas, pudiendo sentir incomodidad durante un tiempo más. Por lo general, se vuelve al trabajo a la semana o a los 10 días; por entonces, podrá maquillarse para disimular los hematomas. Podría ser necesario que llevase gafas de sol durante unas semanas, así como que se aplicara filtro solar en los párpados. Deberá mantener un reposo relativo entre 3 y 5 días, y evitar realizar actividades fuertes durante 3 semanas.

Resultados
Las cicatrices pueden tener un aspecto rosado durante los primeros meses. Progresivamente, irán desapareciendo hasta convertirse en un línea clara, casi invisible. Los resultados de la blefaroplastia, un aspecto más joven y despierto, se mantienen años; en muchos casos, los resultados son permanentes.

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martes 22 de septiembre de 2009

Estiramiento facial: lifting



A medida que envejecemos, los efectos de la gravedad, la exposición al sol y el estrés de la vida diaria se reflejan en nuestras caras. Se forman surcos profundos entre la nariz y la boca; las mejillas caen; alrededor del cuello aparecen grasa y arrugas. Un lifting cervicofacial no puede detener este proceso; sin embargo, lo que sí puede hacer es parar el reloj al mejorar los signos más visibles del envejecimiento, tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello. El lifting puede realizarse aislado o asociado con otros procedimientos, como la blefaroplastia o la rinoplastia. El lifting frontal corrige la caída de las cejas y las arrugas de la frente y de las cejas.

Indicaciones
Los candidatos ideales para someterse a un lifting son aquellas mujeres u hombres cuya cara y cuello comienzan a "caerse", pero cuya piel conserva todavía cierta elasticidad. Aunque la mayoría de los pacientes tienen entre 40 y 60 años, también puede realizarse con éxito entre los 70 y 80 años. Un lifting puede hacer que parezca más joven y que aumente la confianza en sí mismo, pero no le proporcionará un aspecto completamente distinto, ni puede restablecer su salud o vitalidad. Antes de decidir si se va a realizar una rinoplastia piense qué quiere conseguir y discútalo con su cirujano plástico.

Preintervención
En la primera consulta se analizará la cara, incluyendo la piel y las estructuras óseas subyacentes, y se discutirán las posibilidades quirúrgicas que le sean más adecuadas. Se comprobará el estado de salud del paciente, en particular de aquellos aspectos que puedan complicar la cirugía, como la tensión arterial alta, los problemas de coagulación o de cicatrización. Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones específicas acerca de cómo debe prepararse para la intervención, dándole normas sobre los alimentos y líquidos que debe tomar, el tabaco, la toma o supresión de medicamentos y vitaminas y el lavado de la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas antes de que se vaya a practicar la cirugía. Si lleva el pelo corto, puede querer dejárselo crecer antes de la cirugía para disimular mejor las cicatrices mientras éstas se curan. Un cumplimiento cuidadoso de estas indicaciones hará que la cirugía se realice en las mejores condiciones.

Anestesia
En las intervenciones se acostumbra a utilizar la anestesia general, ya que mantiene al paciente relajado y dormido totalmente gracias a que no siente ningún dolor. La anestesia general permite al cirujano actuar con mayor tranquilidad y da a la persona que se va a intervenir una inestimable seguridad. En algunas ocasiones se pueden realizar intervenciones con anestesia local combinada con sedantes. En este tipo de técnica anestésica se mantiene la zona a intervenir dormida mediante la infiltración de un anestésico local y además se administra un fármaco sedante por vía endovenosa que transmite al paciente un estado de relajación y confort que hace más agradable el tiempo que dura la operación.

Si bien la decisión del tipo de anestesia que se aplique depende de las preferencias del paciente, la decisión final siempre la toma el médico.

Intervención
El lifting se realiza siempre en un quirófano, esto es, dentro de la clínica. Un lifting cervicofacial suele durar varias horas, o más cuando se asocia a otras intervenciones. La colocación exacta de las incisiones y los pasos de la cirugía varía mucho según sea la estructura de la cara del paciente y la técnica que haya elegido el cirujano plástico. Las incisiones comienzan generalmente al nivel de las sienes que el pelo disimula, se extienden por una línea natural, que pasa justo delante de las orejas, y continúa por detrás del lóbulo de las orejas hacia la parte posterior del cuero cabelludo. Si es preciso trabajar sobre el cuello, se puede hacer una pequeña incisión detrás de la barbilla. Generalmente se separa la piel de la grasa y los músculos subyacentes. La grasa puede ser extirpada o liposuccionada alrededor del cuello y la barbilla para mejorar el contorno de la cara.. Después, se tensan los músculos subyacentes y , por último, la piel, extirpando la que sobra. Tras la cirugía, se puede colocar, durante unos días, un pequeño tubo detrás de las orejas para drenar cualquier líquido que se pudiese acumular. También se suele colocar un vendaje ligero.

En el lifting frontal la incisión se coloca en la frente, disimulada detrás del pelo, o en determinados casos en el límite entre el pelo y la frente. La piel de esta zona se separa de las estructuras subyacentes, resecando los músculos responsables de las arrugas y el exceso de piel.
Existen unas posibles complicaciones, que dependen de la anestesia, del tipo de intervención y del propio paciente, que le serán explicadas en la consulta. Cuando el lifting es realizado por un cirujano plástico cualificado las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Sin embargo, cada persona tiene una anatomía específica, unas reacciones físicas y unas Capacidades de curación distintas, y por tanto los resultados no son absolutamente predecibles.

Hospitalización
Normalmente, se permanece en la clínica la noche siguiente a la cirugía, dándose el alta al día siguiente.

Postintervención Suele haber pocas molestias después de la cirugía; si las hubiese, se alivian fácilmente con la medicación prescrita por su cirujano. Es normal que existan ciertas zonas de la piel adormecidas; esta sensación desaparece en unas semanas o en unos pocos meses. El paciente deberá mantener la cabeza elevada durante unos días después de la cirugía para disminuir la inflamación. Los vendajes se retiran entre el primero y el quinto día después de que se haya realizado el lifting. No le deberá sorprender el aspecto hinchado y amoratado de los primeros días; en pocas semanas su apariencia será normal. La mayoría de los puntos de sutura se retiran a los cinco días; los puntos o grapas del pelo se retiran más tarde.

La mayoría de los pacientes que se someten a un lifting se encuentran bien en 2 días, pero deben descansar durante la primera semana. Han de ser especialmente cuidadoso con la cara y el pelo, ya que éstos estarán más sensibles durante un tiempo. Aparte de las instrucciones que en cada caso proporcione el cirujano plástico, algunas de las recomendaciones básicas son: evitar actividades extenuantes durante al menos 2 semanas, evitar los baños de vapor o saunas durante varias semanas y limitar la exposición solar durante unos meses. Sobre todo, se ha de descansar y permitir que el cuerpo emplee toda su energía en conseguir una buena recuperación. Pueden persistir algunos moratones durante 2 a 3 semanas. Para la tercera semana el aspecto del paciente será mucho mejor. La mayoría de los pacientes vuelven a trabajar entre los 10 días y las 2 semanas después de la cirugía. Si es preciso, puede aplicarse maquillaje para disimular los moratones.

Resultados
El paciente se sentirá feliz siempre y cuando comprenda que el resultado no es inmediato. Incluso después de que el hinchazón y los moratones desaparezcan, el pelo alrededor de las sienes puede ser fino y la piel estar algo seca y áspera durante unos meses. Las cicatrices del lifting quedarán disimuladas por el pelo y en los pliegues naturales de la cara; en cualquier caso irán disminuyendo con el tiempo hasta volverse poco visibles.

Un lifting no detiene el reloj; la cara seguirá envejeciendo a medida que pase el tiempo, pudiendo incluso el paciente desear someterse a un nuevo lifting cuando hayan transcurrido 5 ó 10 años más. Sin embargo, los resultados son duraderos; tras varios años seguirá pareciendo más joven.

La utilización de esta técnica es compleja y precisa un entrenamiento adecuado. Los resultados obtenidos dependen de cada paciente y deben ajustarse a la realidad. Ninguna de las explicaciones que se exponen en esta sección sustituyen la consulta a un cirujano plástico.

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